PASO A LA ACG DE BORJA:
Este acto se celebró en la Eucaristía de la parroquia, presidida por el párroco de la misma, Juan Manuel Molina Benítez, que también es el consiliario de la ACG en Canarias.
PASO A LA ACG DE BORJA:
LA ACG COMIENZA A CAMINAR EN LAS ISLAS
DE FUERTEVENTURA Y LANZAROTE
Durante el año 2020 comenzaron a caminar dos grupos de la ACG en las islas de Fuerteventura y de Lanzarote, pero con ciertas dificultades por la situación sobrevenida de la pandemia del coronavirus.
Aún a pesar de estas circunstancias tan excepcionales, se comenzó a caminar lentamente, con mucha ilusión, y con la esperanza puesta en mejores momentos por venir.
Desde la Comisión Diocesana de ACG se vio como oportuno que se iba a hacer presente un miembro de la misma, en varias sesiones durante el curso (según las circunstancias de la pandemia lo permitiera) para ir acompañando a estos dos grupos. Se decidió que, por circunstancias diversas, el acompañante del grupo de Lanzarote iba a ser Marco Hernández, y del grupo de Fuerteventura iba a ser Fernando Afonso.
La primera reunión del grupo de Fuerteventura, en donde se presentó la ACG y se invitó a comenzar el camino de acompañamiento en un grupo de vida de ACG, fue el 6 de marzo de 2020, en la Parroquia de Fabelo, en Puerto del Rosario.
La primera reunión del grupo de vida de Lanzarote fue 4 de diciembre de 2020.
El sábado, 21 de noviembre se celebró el primer Encuentro de Formación de Acompañantes de Acción Católica General (ACG), dirigido a los acompañantes de grupos de Infancia, Jóvenes o Adultos que estén utilizando el materia de la ACG, o que deseen hacerlo, y quieran conocer la metodología.
1. ¿Qué ha llamado la atención?
2. Necesidades.
3. Propuestas.
* Ha gustado la formación. Aunque se conocía, se ha refrescado, y se ha
descubierto matices.
* Es un método para todas las edades de la Parroquia.
* No hay necesidades ni dudas.
* Sí se necesita acompañamiento. Por eso, no se puede dar lo que no se
tiene. A veces, en la Parroquia se aprovecha los pequeños momentos que surgen,
pero son parches.
* En Tenoya les gustaría formar parte de un grupo de vida, y ya se lo han
comentado a Gerardo.
- Jóvenes:
* Todo está claro.
* La necesidad del grupo de vida depende de los propios jóvenes. Si no lo
hay son excusas por no tener la necesidad. Hay otras muchas demandas atractivas
fuera.
* Quizás estamos en una época en que se va al psicólogo, y no al grupo de
vida.
* Lo que no se paga, no se valora.
* El acompañamiento es fundamental.
- Infancia:
* Llamó la atención " El Acompañamiento". Es lo novedoso.
* Al final es lo mismo. La conversión comunitaria.
* No hay dudas.
* Cambiar el lenguaje, adaptarse a la Comunidad: Infancia, joven, etc.
* Convencido: catequesis de... NO. Catequistas somos todos. Cambiar
palabras: procesos y trabajar la conversión de la Parroquia.
* Que los catequistas no sean catequistas, sino miembros de un grupo de
vida. ¿Cómo vas a dar lo que no tienes?
* Para la formación hay que trabajar la conversión comunitaria.
* No hay que dar las cosas por sabidas, es un cambio de conciencia y de
estructura.
* Todos somos Parroquia y Diócesis.
PRESENTACIÓN DE LA ACG EN LA PARROQUIA DE LA ASCENSIÓN, DE LAS PALMAS (18-11-2020)
ENCUENTRO DE ACG Y LAICOS DE PARROQUIAS (31-10-2020)
"LA CULTURA DEL ENCUENTRO"
El sábado, 19 de septiembre de 2020 se celebró la Asamblea Diocesana de Acción Católica General, en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, de Los Arbejales, Teror. Esta es una de las parroquias del Consiliario diocesano de ACG, Juan Manuel Molina Benítez.
CAMINANDO EN UN TIEMPO
EXCEPCIONAL. CLAVES
DEL CURSO 2020-2021
Hace unos seis meses
que estamos viviendo una situación que al finalizar del año 2019 no hubiéramos
podido imaginar. Propio de una película. Una situación excepcional, derivada de
una pandemia creada por el coronavirus, que nos ha cogido a todos “con el pie
cambiado”. Una situación de “resistencia” a la covid-19:
En su libro “La resistencia íntima”, Josep Maria
Esquirol manifiesta que “el resistente no anhela el dominio, ni la
colonización, ni el poder. Quiere, ante todo, no perderse a sí mismo, pero, de una
manera muy especial, servir a los demás”. “Existir es en parte resistir”. El
pensador catalán muestra con claridad cómo la resistencia es confrontación con
la “dureza de la realidad”, como la que nos vendrá tras la pandemia, una
realidad que parece querer fragmentarnos, rompernos, disgregarnos,
vulnerabilizarnos.[1]
Esta situación que vivimos de limitación y de
resistencia nos invita a tener en cuenta una serie de aspectos, que nos pueden
ayudar a nivel personal, y en nuestras relaciones y labores del día a día:
1. Pararse. Con una doble
intención:
1.
Asumir la situación,
no cayendo en el activismo del hacer por hacer, desnortados, sino tomando
conciencia de nuestra situación, y de las personas que nos rodean, valorando
las necesidades físicas, psicológicas, sociológicas y espirituales, de forma
integral.
2.
Realizar propuestas a
esas necesidades, siendo lo más creativos posibles, siendo proactivos en los
planteamientos. De esta forma, y con esta actitud, las dificultades se pueden
convertir en un reto, y puede aparecer la esperanza y la ilusión. [2]
Hay esperanza cuando resistimos, aunque no sea clara,
expresable, definida. Confiamos que no todo está abatido, derrumbado, que hay
vida que germinará, que ya está germinando. Esa resistencia es desde lo central
de nosotros mismo y de nuestros vínculos fundamentales. Es una resistencia del
corazón, desde el diálogo interior que se da en el hogar, en el salón, en el
sofá, en la mesa, en lo íntimo de la pareja, de la paternidad, del amigo. […]
Desde este rincón resistimos al egoísmo, la indiferencia, la actualidad, el
absurdo, la injusticia. Y en esa resistencia ya no sólo somos pasivos, sino
iniciamos con fuerza un camino abierto, un brote, una germinación desde la
semilla que somos. […] La resistencia no se fija en la actualidad sino en la
travesía, en el medio plazo.
3. Estamos ante una
realidad cambiante, a la que no estamos
acostumbrados. Lo que vale hoy, ya no es válido para la próxima semana. Por
ello, con este tiempo nuevo hay unas actitudes que han aparecido, y otras a
cultivar, que favorecen el día a día tan excepcional que estamos viviendo:
a)
FRAGILIDAD: esta situación nos ha
puesto de frente con nuestras limitaciones y fragilidades. Hasta antes de la
aparición de la pandemia del coronavirus, el ser humano podía tener actitudes
hasta de prepotencia. Ahora, se ha derrumbado toda esa armadura, y ha aparecido
lo que somos.
b)
INCERTIDUMBRE: esta nueva realidad
que estamos viviendo nos está desmontando algunas bases de sustentación
humanas, espirituales y/o religiosas que teníamos hasta antes de la pandemia. Y
nos está haciendo una invitación a vivir en la incertidumbre, con todo lo que
ello supone de despojarnos de nuestras seguridades, y de “vivir a la
intemperie”.
c)
FLEXIBILIDAD: ayuda a tolerar los
cambios que se van dando, y que son inevitables. La flexibilidad nos permite
ver la realidad con “otro color”. Y poder descubrir otros caminos antes no
imaginados, siendo más creativos.
d)
AUTENTICIDAD: Ahora no vale
esconderse detrás de una máscara, porque la covid-19 nos la puede arrebatar de
un plumazo, sobre la marcha. Es momento de dejar ser a lo más genuino de nuestro
ser.
e)
ACOMPAÑAR: Cuando acompañamos y cuando nos dejamos acompañar se
genera una corriente afectiva, de cercanía, de complicidad y de fraternidad que
no sólo aligeran las cargas, sino que ayuda a ver la realidad de forma
diferente: Y algo fundamental, se espanta a la soledad. Aquí ha tomado especial
relevancia todos los medios telemáticos, muy importantes en estos momentos.
f)
COMPARTIR: al compartir, con sinceridad, en el equipo de vida, o
con otras personas de confianza, las dificultades que se pueden estar viviendo
por esta situación en la que estamos, permite llevar mejor el día a día. Una
dificultad compartida, se reduce; una alegría compartida, se amplía. Cuando
verbalizamos y echamos hacia fuera aclaramos nuestras “aguas internas”.
g)
AGRADECER: con el agradecimiento nos volvemos a lo
sencillo, a lo cercano, y a cultivar “otra mirada” más serena y profunda. La
mirada del Maestro de Nazaret. Descubriendo otra realidad, con otra velocidad.
Para ello, nos ayuda, en estos momentos que vivimos, contar con tiempos de
silencio, para serenar las “aguas internas”, como comentamos anteriormente. Si
este silencio lo nutrimos con la meditación, con la oración o con la
contemplación, podemos obtener una gran recompensa.
“Es tiempo para hacer
silencio, y entrar en la cueva del corazón”. (Xavier Melloni, SJ)
Y, a modo de
conclusión, dejándonos tocar por las palabras de Santa Teresa de Ávila:
Nada te turbe, nada te espante, todo se
pasa, Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza; quien a Dios tiene nada le falta: sólo Dios
basta. […]
Los Arbejales, 19 de septiembre de
2020.
Fernando
Javier Afonso Alonso.
Presidente
de ACG de la Diócesis de Canarias.